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Cuando Aristóteles se refirió a “la Polis” como concepto, no se imaginó ni él ni Sócrates la cantidad de criterios que en torno a esa organización social se irían dando para conjugar una metrópolis. Particularmente me he venido refiriendo con mis investigaciones a la capital del municipio industrial y petrolero de Lagunillas, en el estado Zulia, Venezuela.
Y el caso es, que con mas de cuatro años de investigaciones y análisis no me queda la menor duda que “era la ciudad mas joven de Venezuela con los mayores índices de crecimiento y solidez…” hoy tengo que hacer un alto en esta apreciación sin llegar a ser ningún profeta malévolo, pero las proyecciones con la que he venido trabajando (INE, BCV) me aseguraban otro panorama que no es el que veo desde ese viernes negro 8 de mayo pasado. Pues se cambió el rumbo de ciudad promisoria por una ciudad en decandencia y casi fantasmal debido a la centralización y confiscación de sus empresas tributarias del municipio!
Ay Ciudad Ojeda! De nuevo el mismo reto de 1937 ante la recentralización, te toca asumir con la fuerza de tu pluriculturalidad y sincretismo religioso las formas de subsistencia y convivencia social adoptadas en tus 72 años de fundación. Debemos aplicar re-ingeniería para no dejarnos convertir “en un pueblo fantasma mas de la COL”. Cuenta con ACIL y los empresarios que quedan, Uniojeda y tus medios de comunicación asi como muchas Ong aunque el gobierno centralista no te escuche!
De Ciudad pujante con solo 72 años tienes que recibir la daga que te divide entre la opción de morir en la miseria, o la opción de poder crecer ante la incertidumbre en que te han sometido. Capacidad y voluntad sobran para re-impulsar el desarrollo con o sin el apoyo oficial nacional, Ciudad Ojeda: “No te puedes dejar quebrar por el solo hecho de haber favorecido otras opciones políticas que no son las oficialistas totalitarias”