Artículos de Opinión, Comentarios, Análisis, Entrevistas e Investigación desde Venezuela para el Mundo!
Si amigos lectores, después de mucho analizar, de mucho escribir, de mucho vivir: “Yo quiero ser socialista del siglo XXI”. Me he leído en partes los Tratados de Karl Marx y Federico Engels sobre el socialismo, El Contrato Social de Jean-Jacques Rousseau, y a Max Weber, Augusto Comte, Adan Smit, Emilio Durkheim, Lenin, Hegel, entre otros…
También me he leído el libro sobre la Venezuela moderna de Marcos Pérez Gimenez y algunos cuentos nacionalista de Arturo Uslar Pietri y la entrevista de Alfredo Peña a Carlos Andres Pérez, entre tantos.
Y al no conseguir comparación con el sistema actual del gobierno venezolano por aquello que “hoy nos obligan a tener como sistema político una cosa sin haber sido propuesta electoralmente, no haber sido consultada ni estar en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”, es que he analizado sus muestras de efectividad para el bienestar de una población -o parte de ella, aunque selectiva sea esta sin importar el texto marco legal-constitucional. Y es que aquí se hace lo que dé la gana y pareciera que no hay mas opciones, es que “yo quiero ser socialista a la venezolana”.
Como quiera que sea con mi humildad “si deseo tener vehículos de lujo, comer en restaurantes finos, viajar por todo el país y el exterior sin control de divisas y usufructuando los bienes nacionales. Hacer lo que me dé la gana con total impunidad ofendiendo y ultrajando a quien se me atraviese, demostrar que pertenezco a una nueva clase social parecida a la que antes también existía pero ahora con mayor grado de poder y abuso, solo que también hoy hay mas impunidad y menos control mientras tenga una boina roja o vestimenta del último color de nuestra bandera. Donde no se respete la antigüedad ni la meritocracia ni el profesionalismo, donde “todos seamos iguales pero comparados con los de mas abajo y solo unos pocos disfrutemos los grandes privilegios sin estupor”; Un país donde no se pueda protestar ni quejar porque para eso existen los bozales de arepa: “es que yo quiero ser socialista!!!”
Porque este raro socialismo permite como tapa de corcho hacer lo que dé la gana, no aceptar criticas ni quejas, me permite calificar a mis hermanos compatriotas públicamente como me dé la gana y sin importarme el honor de su familia como cual comuna (zona de tolerancia. DRAE), es que “yo quiero ser socialista del siglo XXI”
Para ser socialista con esa cualidad y sin calidad, y de eso ya estoy convencido, hay que dejar los conceptos morales, éticos y formales, hay que botar pal coño los buenos modales, las consideraciones y las tradiciones familiares, asi como la discreción, el estupor y la prudencia, hay que tener agallas para ser cómplice silente de tanta marramucia que esta acabando con el país, sus empresas básicas y sus tradiciones, a pesar que no tengo ninguna de esas “agallas ni cualidades”: “Yo quiero ser socialista del S. XXI”.
Para tener mis hijos en los colegios mas costosos, con uniformes traídos del imperio y practicando deportes en elitescos clubes privados, es que quiero ser socialista a la venezolana. Asi como para viajar por todo el país en “colitas de aviones de contratistas y petroleras, es que insisto: “yo quiero ser socialista” y asi continuar violentando la Constitución y el Art. 18 de la Ley Orgánica de Hidrocarburos para confiscar bienes, es que “Yo quiero ser socialista…”
Caso mas concreto está el como se vendrá a violentar otras leyes como la Ley Orgánica de Hidrocarburos que después de haber generado "confianza en los inversionistas venezolanos, se les confiscaran sus bienes patrimoniales bajo una supuesta figura de expropiación con la única finalidad de aumentar el ya devaluado patrominio de la matriz PDVSA". Ante estos hechos, vuelvo a citar una artículo publicado en el diario El Regional del Zulia y que se encuentra en este mismo blog: Unidad y Coalición vs. Coalición y Unidad. ¿dónde estarán nuestros líderes para cuando eso suceda?
www.elpregon.net 11 mayo 2009