Artículos de Opinión, Comentarios, Análisis, Entrevistas e Investigación desde Venezuela para el Mundo!
Definitivamente para entender a la política venezolana “p” (no existe con “P”) hay que estudiar y analizar los juegos callejeros del Ajedrez, donde se impone la psicosis del que mas grita o el que mas tiene ante el arte de mismo de la jugada. Con Arte y su ciencia, la verdadera política se escribe con “P”, y en la historia dejó de ser un oficio para reinvindicar una profesión de servicio público, mas allá de cualquier ala ideológica.
A menos de 30 días para los comicios mas importantes de nuestra historia republicana en Venezuela, “la confu” que se viene dando por un proyectado Socialismo del S.XXXI no ofertado electoralmente ni consagrado en la Constitución, y ante un “desconcierto ideológico, como tal sainete de Unidad”, nos obliga a buscar las mejores cualidades de los aspirantes a los cargos de elección popular. Y es que hasta se podría sopesar que un rojo-rojito podría gobernar democráticamente con un azul-azulito, o naranja-naranjada, o amarillo-amarillito. Y me pregunto: ¿Por qué no, si los electos serían para gobernar y no para hacer de focas?
Será culpa de quienes me leen, o de quienes voten con “v” o quienes boten con “b” que no sepan o sepamos elegir ante esta coyuntura electoral que repite y no me cansaré, es el proceso mas importante de las ultimas décadas en nuestro país, perdón, el país de nuestros hijos!!!
El arte de la Política se hace Ciencia según la doctrina aristotélica, pero para ello se necesita eso: Arte y convicción, como en el juego, para ganar-ganar, no para excluir, retener impuestos, usurpar funciones, promover la impunidad, etc, etc…
Pensar no cuesta mucho, analizar y seleccionar a los mejores, quizás costará un poquito mas, pero de seguro mas dividendos sociales dará. Hay que elegir gobernadores, alcaldes y parlamentarios que de verdad estén a nuestro alcance, en la calle, en el vecindario, y no a gobernantes que después, o se hacen inaccesibles, o simplemente ni deciden ni actúan por temores “p”olíticos a las direcciones partidistas.
Los hemos visto patear la calle, y como estamos seguros de la inaccesibilidad ulterior de muchos de ellos, políticos (perdón: politicastros y nada que ver con el caso caribeño), sin embargo, en los casos singulares de la Col, se hace fácil para nosotros los electores seleccionar a quien es tengamos que elegir, nos conocemos todos con virtudes y defectos, con iniciativas, aciertos y sumisiones. Hay que elegir a los mejores parlamentarios por calidad y cualidad, asimismo a los mejores alcaldes para que no sean sujetos de posibles revocatorios que trastoquen en demasía a la administración municipal, y por supuesto a la representación juvenil, pero con experiencia y extraordinario equipo de trabajo para la Gobernación del Palacio de la Cóndores. No hacerlo con sensatez solo por llevar la corriente alienante de otro, es sencillamente condición y no convicción, que traducido al vulgo, no es otra cosa que estúpida mediocridad:
Cada quien es dueño de sus actos, luego no nos lamentemos, lo que nos jugamos en este proceso es la Patria que queremos. Elijamos con arte y ciencia, no por improvisación y azar.
Viva la Democracia en su sentido etimológico y conceptual pleno!
Publicado en www.elpregon.net y el diario El Regional del Zulia